Viernes, 15 de junio de 2012

                                   

Desde siempre los estudiantes, esa raza aparte del resto de los humanos, han estado con los bolsillos mas secos que la mojama. Por eso quienes viven de la desgracia ajena-  que son cada día más - aprovechan la circunstancia para conseguir de ese colectivo tan nutrido como permanente "prestaciones", digamos especiales, a cambio de cuatro euros, que para ellos/as representan la tabla de salvación de sus días de asueto.

No es extraño oír por esos mentideros universitarios casos de chicas o chicos que se venden por una cerveza o una hamburguesa doble. No hace mucho saltó a la red la noticia de una chica norteamericana que cambiaba sexo por un bocata que fue a proponerle el "negocio" a un policía de paisano quien, inmediatamente la detuvo y llevó a las dependencias policiales para su interrogatorio acusada de prostitución, que es ilegal en muchos de los estados.

Este ya no es el caso de una junkie que precisa ganar mucho dinero para proporcionarse su dosis diaria(o sus dosis) pues da buena cuenta de la degradación a que ha llegado una sociedad mayoritariamente consumista y las consecuencias de los tiempos difíciles en que no solo el buscar empleo sino la simple supervivencia se hace muy cuesta arriba.

Es por eso que las grandes compañías acostumbran a contratar a estudiantes para tareas de reparto publicitario (buzoneo o callejeo) venta de T-Shirts en mercadillos y puestos ambulantes, que les eximen de tener que pagar grandes impuestos en tiendas de lujo, televenta de los productos mas insólitos, con lo que las ganancias de esas compañías - los vendedores van a comisión - son del orden del 98%. Dejando aparte el mercado del sexo por Internet, que acapara el 80% del trabajo estudiantil, y que la mayoría ejerce desde su casa a través de una cámara web conectada al ordenador, nos centramos de lleno en la nueva oferta de trabajo para estudiantes un poco habilidosos con la informática: la denuncia de los piratas que descargan música y apps gratuitamente a través de redes p2p, o directamente de portales o páginas que todavía no han sido descubiertas por las autoridades.

Ha saltado el escándalo gracias a que uno de los empleados de ProMedia, una compañía que se dedica a luchar contra el pirateo en Internet, a la que acuden multinacionales tan poderosas como Sony, EMI, Warner, etc. ha informado de que esas empresas contratan estudiantes para que escaneen piratas cercanos a ellos tanto de su entorno familiar como académico, lo cual sería un puro y duro chivateo. Es muy descorazonador que los jóvenes aprendan de esta manera las leyes selváticas de una sociedad para la que no existen otras normas que las que conducen al enriquecimiento cuanto mas rápido mejor.

Y digo que es una lástima porque presumiblemente algunos de ellos ocuparan - si acaban sus estudios - puestos de responsabilidad en la sociedad estadounidense. ¿Como se puede confiar en alguien que ha aceptado sobornos por facilitar nombres y direcciones de familiares o compañeros de estudios sin importarle un pimiento si los detienen o que hacen con ellos?.

Es ese un modelo de sociedad en la que uno no quisiera vivir porque la convivencia puede hacerse asfixiante, basada en la desconfianza y el temor de que cualquier día se puede presentar la policía en un domicilio por el simple hecho de haber descargado al disco duro cuatro canciones que se llevan en el iPod o el telefonillo.

Cuando las personas se venden de esa manera tan descarada para darse unos caprichos  con lo ganado, pues a esa edad el dinero solo es para eso, es que algo huele a podrido en la sociedad. Uno de los implicados cuenta que durante cuatro años ha trabajado para ProMedia y que los métodos que presuntamente se usan para este tipo de casos no son ni lo mas ortodoxos ni lo mas legales, puesto que la compañía una vez enterada de todos los datos de los supuestos infractores les extorsionaba (presuntamente) enviándoles una demanda en la que se pedía un pago en efectivo por no llegar a juicio.

¡Pero en que mundo vivimos!. A los señores de la industria se les permite usar ese tipo de triquiñuelas y a los ciudadanos, que también pagan sus impuestos, se les niegan ciertos derechos recogidos por ley.

Estamos igualito que en tiempos de la Segunda Guerra Mundial en que los invasores pagaban a los confidentes por denunciar actividades y personas "no afines" a su ideología. ¿Tan poco hemos avanzado desde entonces, o es que vamos hacia atrás?. ¿Y la democracia? ¿Y los derechos de los internautas?.

Esta muy bien que se penalice a quienes se lucran con ese tipo de negocio, pirateando archivos para venderlos luego a terceros, pero esto de los chivatazos es un atentado directo a la persona, no contra las mafias que viven muy bien y comercian con ello. Tal vez, porque los usuarios están indefensos y el crimen organizado tiene sus bufetes de abogados que impedirían cualquier acción legal, y si no, se soborna a quien convenga para que hagan la vista gorda y los labios mudos. Por eso salen siempre airosos de sus chanchullos.

Las principales discográficas pagan a estudiantes para cazar “piratas”

13 de junio, 2012, 14:27

Si creíamos que lo habíamos visto todo en cuanto a técnicas anti-piratería estábamos muy equivocados. Y es que un empleado del grupo proMedia, a quienes EMI, Sony o Warner pagan por luchar contra la infracción del copyright en la red, ha comunicado que la empresa se dedica a pagar a estudiantes para que busquen a “piratas” en su entorno.

Un método de “caza” a los estudiantes infiltrando a otros similares. La idea de esta propuesta es la de combatir la piratería con aquellos que mejor entienden el software de intercambio de archivos, los propios estudiantes.

La “jugada” se estaría produciendo en Europa y estarían participando de ella discográficas como EMI, Sony, Universal o Warner. Lo hacen invirtiendo en proMedia, la empresa que se encarga de la lucha contra las descargas ilegales. Una compañía con sede en Hamburgo y con contrato exclusivo para la caza de infractores de derechos de autor online en nombre de IFPI.

De entre sus formas de actuar y según cuentan en TorrentFreak, la compañía contrata a decenas de estudiantes para la búsqueda. Se ha sabido gracias a un joven bajo el nombre de “Peter”, estudiante de música de 26 años que habría estado contratado por proMedia durante cuatro años para estas labores.

Según cuenta Peter, su trabajo consistía en rastrear las webs, blogs y foros donde poder encontrar nombres y nicks. Una vez conseguido los nombres de los supuestos infractores,proMedia enviaba una demanda en la que se pedía un pago en efectivo por “cerrar” el caso y no llegar a juicio.

Una nueva fórmula de la industria por combatir la “piratería”, en este caso, pagando a los jóvenes para buscar en su entorno y cuyo final acaba siendo el mismo. Una carta cercana a la extorsión.

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Publicado por wizfun @ 16:36  | MEDIOS
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