Lunes, 27 de febrero de 2012

                                 

   Hoy una de economía persopnal vista por una mujer y dirigida a mujeres, porque eso de "ir a ver vitrinas" no es precisamente lo que complazca demasiado al género masculino, aunque hay excepciones, como en todo.

Claire Bradley nos habla de los que son, a su juicio, malos hábitos para cualquier persona que quiera capear estos tiempos difíciles que nos toca vivir. Con un poco de lógica, o de cabeza, como decían nuestros abuelos, se pueden evitar números rojos y sorpresas a mitad de mes. Es por eso por lo que os recomiendo echarle un vistazo al artículo que sigue, que , a no dudar, será de utilidad para manirrotas/os cuyos bolsillos parecen tener agujeros del tamaño de la Fosa de las Bermudas.

No estan las cosas, según el FMI, para andar ahorrando en gastos, puesto que del movimiento de dinero personal se deriva el alza de los mercados financieros. Pero... eso que se lo cuenten al currito de turno a quien, con tres hijos y uno en camino, no le cuadran las cuentas aún echándole mas horas de las que tiene el dia. Por eso es necesario, de vez en cuando, llamar a la prudencia en los gastos, y sobre todo empezar a mirar las marca genéricas que son igual de buenas y a veces mejores que las ya reconocidas en el mercado.

Si de estos consejos se puede sacar algo que valga para llamar la atención de las/os malgastadores, y deciden ponderar un poco sus derroches algo habremos conseguido, y ellas/os más. Asi que a procurar evitar esos hábitos nefastos para nuestra cuenta bancaria.

                                                                 

Seis hábitos que lo dejarán en bancarrota

INVESTOPEDIA

Por: Claire Bradley

Todavía falta una semana para el día de pago, pero su cuenta bancaria ya está casi vacía. ¿A dónde se fue todo el dinero? Todos tenemos nuestros hoyos negros, esos pozos monetarios que parecen hacer que nuestro efectivo desaparezca como por arte de magia. A continuación, seis malos hábitos que los dejarán en bancarrota, y cómo eliminarlos:

1. Ir a ver vitrinas. Puede ser divertido ir a pasear por los pasillos de las tiendas y ver qué hay de nuevo. Todos tenemos nuestros puntos débiles, como los productos para el hogar, los aparatos electrónicos o la ropa -incluso si ni siquiera se da una vuelta por el centro comercial. Actualmente, ya no tiene que salir de casa para ver las vitrinas de las tiendas; esos catálogos, Internet y los comerciales que anuncian las rebajas más recientes pueden ser igual de tentadores.

Ir a ver las vitrinas de las tiendas es un mal hábito financiero y evitarlo exige cierta disciplina. No acercarse a las tiendas y no pedir catálogos ni actualizaciones de sus tiendas favoritas por correo electrónico es una buena forma de comenzar. Antes de comprar el artículo más reciente por el que suspira, hágase dos preguntas: ¿lo necesito? ¿puedo pagarlo en efectivo? Si la respuesta es no, aléjese.

2. Cargar mucho efectivo. Sabemos que pagar con plástico es malo, pero cargar mucho efectivo puede ser un hábito igual de negativo. Cargar efectivo puede darle la impresión de traer dinero adicional -dinero para divertirse que trae guardado en la cartera.

Cargue efectivo únicamente para comprar lo que necesita y deje el resto del dinero en casa. Evitar usar tarjetas es excelente, pero si elige pagar en efectivo, hacer un presupuesto es igual de importante. Si le gusta traer dinero en efectivo, intente hacer un presupuesto con sobres: un sobre para el supermercado, otro para actividades recreativas, etcétera.

3. Darle su información a vendedores. Esos sitios de compras en línea son tan considerados que guardan su dirección e información de su tarjeta de crédito para la siguiente vez que los visite -algunos incluso tienen opciones de pedidos con un solo clic, para que usted pueda comprar algo en cuestión de segundos. Es muy fácil y también muy peligroso. Estas compras sencillas no sólo facilitan que gaste dinero si es propenso a las compras impulsivas, sino que también elimina la sensación de estar gastando dinero, ya que todo lo que hay que hacer es dar un clic.

No permita que los vendedores guarden la información de su tarjeta de crédito. Evite inscribirse en listas de correo electrónico y catálogos si lo tientan a comprar cuando no debería hacerlo. Puede ser excelente saber sobre una rebaja, pero si no necesita nada, es sólo otra tentación.

4. Recortar cupones innecesarios. Todos sentimos la necesidad de ahorrar en esta difícil economía, particularmente cuando se trata de comestibles. Recortar cupones está muy de moda hoy en día -¿pero es realmente tan buen hábito? Claro, un descuento de 50 centavos en el precio de un paquete de galletas o de un detergente de marca genérica sigue siendo un descuento, pero podría sorprenderle saber que su cuenta del supermercado en realidad no va a disminuir debido a los cupones que recorte. La verdad es que comprar marcas genéricas es igual de útil y frecuentemente más barato; los cupones pueden hacernos comprar cosas que ni siquiera planeábamos adquirir.

Haga una lista del supermercado para la semana, luego déle un vistazo a los cupones que recortó. Si puede usar uno, formidable, pero pruebe también comprar las marcas genéricas de la tienda para ahorrar más.

5. Comprar con sus emociones. Fue una semana difícil, o una buena, o quiere recompensarse por bajar algunos kilos, así que va de compras. Usted se ganó ese vestido nuevo, ese aparato, ese enorme pastel -estaba a la venta. Dejar que su estado de ánimo dicte sus decisiones de compra es la forma más rápida de acabar en la quiebra.

Ponga los pies sobre la tierra antes de ir de compras. ¿Necesita esos artículos, y puede pagarlos? Sea honesto consigo mismo. Que su recompensa sea algo que no cueste dinero, como darse un baño relajante o pasar tiempo con sus seres queridos.

6. No planear por adelantado. Es martes, está cansado y no tiene idea de qué hacer para la cena. Una noche excelente para pedir algo a domicilio, ¿verdad? Usando datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, se calcula que una familia promedio con cuatro integrantes gasta más de $4,000 dólares en comidas fuera de casa -un hábito muy caro que lo dejará rápidamente en la ruina.

Cuando haga su lista del supermercado, prepare un menú para la semana al mismo tiempo, para que siempre tenga ingredientes para una comida. Si su semana es ajetreada, intente cocinar el domingo y congelar las comidas para el resto de la semana. Planee sus horas de comida en el trabajo del mismo modo; no sólo ahorrará dinero sino que comerá más sanamente al evitar la comida engordante de los restaurantes.

Resumen. Se necesita disciplina para deshacerse de estos malos hábitos. Con un poco de planeación, disciplina y evitar situaciones tentadoras, puede dejarlos atrás -y tal vez descubra que le queda algo de efectivo disponible al final de cada mes.

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Tags: economía, costumbres, tabú, consejos

Publicado por wizfun @ 12:55  | LO COTIDIANO
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