Jueves, 06 de mayo de 2010

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El pejesapo es un espécimen distinto a todos los demás que pululan por esos mares y océanos; por eso se siente privilegiado en su diversidad anatómico lingüística: no se si sabían que el pejesapo habla en catalán. Tal vez deberíamos llamarlo “peixgripau”, para hacer honor a esa hermosa lengua. No la suya, por supuesto, sino la del lenguado – de ahí su nombre -: el de la hermosa lengua. Ya sería la repanocha que el lenguado no la tuviera, porque entonces pasaría a ser una incongruencia con “aletas”; a los que podría enviar a participar en los próximos JJ.OO. Porque ya se sabe que unos Juegos Olímpicos sin “aletas” no tienen razón de ser. ¿Se imaginan a los Jueces Arbitro y Anotadores compitiendo entre sí?: los jueces contra los cronometradores y las anotadoras contra los medidores: allí midiendo, anotando, cronometrando y juzgando unos contra otros. ¡Vengaaa!, a ver quien acaba primero de juzgar, anotar, medir y cronometrar. ¡Viva la variedad!, si señor.

A lo que íbamos. Si los pejesapos a la vez que catalanistas fuesen sabrosos, tendrían oportunidad de demostrarlo en el concurso de salsa que se celebra cada año en Canarias: demasiado corasón, deemassiadoo corassón(In memoriam William de Ville). Aunque no se si en las normas de participación han contemplado esa posibilidad: 1ªGui?o Pueden partisipal todaj aquellaj pareja que acrediten una sierta capasidá pa´l sabol; pejesapos incluidos. Y si no, a jugar con los niños como los delfines. Go to fullsize imageAunque sean un poco mas feos, se podrían incluir en un parque acuático para pobres, y así, todos los niños tendrían la posibilidad de jugar con peces. Para que luego digan que hay privilegiados, y discriminación.... ¡Quita, quita!, que donde haya un buen pejesapo, habrá alegría infantil, porque es bien sabido que los animales mas feos – como las personas - son los mas cariñosos, ya que están necesitados de mimos y arrumacos; y a nada que se les prodiguen, ellos reaccionan con todo el amor que la naturaleza les ha dado.

Si, señores. Tengan a mano un buen pejesapo, al que pueden presentar a un concurso de salsa, mandar sus “aletas” a participar en unos JJ.OO; que les puede servir de traductor en Cataluña y, a la vez, de distracción para sus niños y ancianos(que todos sabemos que son como niños).

¿Quién da más?, ¿eh?

Desde aquí vamos a reivindicar su derecho a ser peces de primera, como el mero o la lubina.

¡Ponga un pejesapo en su vida!..., lo notará enseguida...Go to fullsize image


Tags: pejesapo, niños, salsa, aletas

Publicado por wizfun @ 11:35  | LO COTIDIANO
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