Navegando por ahí, me topé en webalia con este relato, de carácter sociológico, que me ha parecido adecuado para hoy lunes y que viene a resumir(con objeciones,claro) lo que podrían escribir, mas o menos, en sus respectivos diarios una pareja de hecho. Ya se que el día del humor es el sábado, en este blog, peeerooo... nunca es tarde si la dicha es buena. Y si la dicha es en la ducha, mejor que mejor...(pero no derrochéis agua ¿eh?..) 
Diario de ella:
El sábado por la noche lo encontré raro. Habíamos quedado en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mia, porque llegué un poco tarde, aunque él no hizo ningún comentario.
La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más intimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y el seguía portándose de forma extraña. Estaba como ausente. Entonces pensé que sería culpa mía por el retraso, o quizás algo más serio rondaba por su cabeza.
Le pregunté y me dijo que no tenia nada que ver conmigo. Pero no me quedé convencida. En el camino de regreso a casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y el se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. No sé como explicar su actitud porque no me dijo que él también me quería.
Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había acabado entre nosotros. Por fin desistí y le dije que me iba a la cama.
Más o menos diez minutos mas tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor. Pero seguía teniendo un aire distraído.
Después quise afrontar la situación , hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lo hice durante horas hasta que quedé dormida.
No se que hacer. Estoy casi segura que sus pensamientos están con otra mujer. Mi vida es un autentico desastre.
Diario de él:
El Madrid perdió. Al menos eché un polvo.
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